Sigue hambriento, sigue alocado
Los últimos días del año los paso reflexionando sobre como se han ido desarrollando los acontecimientos en estos últimos 12 meses, valorando y analizando las cosas que he mejorado y que cosas debería mejorar tanto en el campo profesional como en el personal. En estas reflexiones encuentro puntos que tienen una relación causa-efecto, de las que poder sacar conclusiones, pero también hay una serie de puntos que no la tienen. Es normal encontrarse en este tipo de situaciones ya que hay ciertas cosas que solo se logran comprender a largo plazo, y lo que hoy parece no tener mucho sentido, en un futuro puede ser la causa de un éxito. Para ello solo hace falta tener confianza y pensar que toda la incertidumbre que pueda existir ahora en cualquier faceta de tu vida, puede tener claridad en un futuro.
Por el trabajo diario pasamos cientos de horas al año analizando resultados, realizando informes, desarrollando estrategias, tomando decisiones, etc... y olvidamos dedicar un tiempo para la reflexión personal. Estas reflexiones son una valiosa fuente de información que nos ayudan a encontrar nuestro lugar y a definir nuestra estrategia personal para llegar a la meta que nos hemos propuesto, solo hace falta tener hambre de logros y muchas veces tomar decisiones que pueden parecer alocadas en ese preciso momento.
En la realización de estas reflexiones busco experiencias de otras personas como fuente de inspiración, personas de éxito que, como todo el mundo, se han replanteado muchas veces a lo largo de su vida si caminaban por el buen camino y si lo que les sucedía era justo. En esta búsqueda me he topado con una charla que ofreció el CEO de Apple, Steve Jobs, a los alumnos que finalizaban sus estudios en la universidad de Stanford. Sin duda un gran ejemplo de superación y de confianza en uno mismo.



